¿Las tres de la mañana y sigues repasando aquella conversación?
No le des más vueltas
21 días para que tu cabeza deje de hundirte y empiece a empujarte
- Cada día: una escena, una idea y un ejercicio
- Diez minutos al día, explicado sin jerga
- Herramientas para cortar el bucle, también de madrugada
Con tu compra recibes
Qué incluye
Son las tres de la mañana y estás repasando una conversación de hace una semana. Te han contestado «vale.» y llevas una hora interpretando el punto. Estás agotado, y no de hacer cosas: de pensarlas.
Antes de comprarlo
¿Es para ti?
No es para ti si…
- Buscas un tratamiento para la ansiedad o la depresión
- Quieres una fórmula para no volver a tener un mal pensamiento
- Prefieres teoría larga a ejercicios cortos
- No te apetece dedicarle diez minutos al día
Es para ti si…
- Repasas lo que dijiste hasta encontrar el momento exacto en que la fastidiaste
- Un mensaje sin contestar te estropea la tarde entera
- Te cuesta decidir porque siempre parece que falta un dato
- Te acuestas cansado y, al apagar la luz, la cabeza se enciende
- Sabes lo que tendrías que hacer, pero lo piensas en vez de empezarlo
El método ancla o cohete
Tres semanas, tres pasos
Semana 1 · Ver el ancla
Semana 2 · Soltar el ancla
Semana 3 · Encender el cohete
Un adelanto
La misma cabeza que te quita el sueño te saca adelante
No le des más vueltas
No te pasa nada raro. Tienes una cabeza con mucha fuerza que nadie te ha enseñado a apuntar.
Todo pensamiento hace una de dos cosas: o te hunde o te impulsa. A los primeros los llamamos anclas. A los segundos, cohetes. Y casi siempre están hechos de la misma energía.
Para empezar hoy
Ver el ancla
La próxima vez que notes que le estás dando vueltas a algo, apunta tres cosas: a qué le das vueltas, a qué hora y dónde lo notas en el cuerpo.
Por qué: Ponerle nombre a lo que piensas te ayuda a mirarlo desde fuera, en lugar de quedarte dentro del bucle.
Cuaderno de ejercicios
¿Prefieres hacerlo con papel y boli?
- Los 21 ejercicios del plan, con las preguntas y la frase de cada día
- Ancla y cohete explicados en una página
- El registro de los 21 días a página completa
- 3 hojas en blanco de «¿Ancla o cohete?» para cuando termines
Con honestidad
Lo que hay detrás
Lo que funciona y lo que no, contado sin adornos.
Por qué funciona
Darle vueltas a algo sin llegar a ninguna acción es lo que la psicología llama rumiación, y se asocia a más malestar y peor descanso. El libro se apoya en dos ideas que la investigación respalda: aprender a mirar un pensamiento desde fuera y convertir la preocupación en un paso concreto.
Lo que no te vamos a prometer
No vas a dejar de tener pensamientos incómodos; nadie deja de tenerlos. Lo que sí puedes conseguir es verlos venir antes, que te duren menos y que terminen en un paso en vez de en una noche en blanco.
Guía práctica de desarrollo personal. No es un tratamiento ni sustituye a un psicólogo o a un médico.
Opiniones
Lo que dicen quienes lo han leído
Justo lo que necesitaba
Llevo mucho tiempo dándole vueltas a conversaciones, decisiones y cosas que ni siquiera han pasado. Este libro me ha ayudado a reconocer cuándo estoy pensando para solucionar algo y cuándo simplemente estoy entrando en bucle. Me ha gustado que no se quede en la teoría y te dé cosas concretas para probar.
Sencillo, práctico y sin rodeos
Me esperaba otro libro lleno de explicaciones que luego no sabes cómo aplicar, pero me ha sorprendido para bien. Los ejercicios son sencillos y puedes hacerlos incluso en días en los que tienes la cabeza a mil. Me gusta especialmente la forma de distinguir los pensamientos que te bloquean de los que te ayudan a avanzar.
Me hizo darme cuenta de muchas cosas
No me había parado a pensar en la cantidad de energía que gasto imaginando escenarios que seguramente nunca ocurran. Algunas partes me hicieron sentir bastante identificada. No es una solución mágica, pero sí una guía útil para empezar a cambiar ciertos hábitos mentales.
Especialmente útil por la noche
Mi momento de darle vueltas a todo suele ser justo cuando me meto en la cama. Me ha gustado encontrar ideas para dejar de repasar mentalmente todo lo que ha pasado durante el día y no intentar resolverlo todo a las tantas. Le pongo cuatro estrellas porque algunas técnicas requieren práctica, pero me parece una lectura recomendable.
Pequeños pasos que sí puedes mantener
Lo mejor es que no te pide cambiar tu forma de pensar de un día para otro. La estructura de 21 días ayuda a ir probando las herramientas poco a poco. Me quedo con la idea de empezar por una acción pequeña en vez de esperar a tenerlo todo claro antes de hacer nada.
Sin venderte una vida perfecta
Agradezco que no prometa que vas a dejar de preocuparte para siempre. Habla de los días malos con bastante realismo y eso me parece importante. A veces vuelves a los mismos pensamientos, pero tener recursos para detectarlo antes ya puede marcar una diferencia.
Para quienes analizamos hasta un mensaje
Si alguna vez has releído un mensaje veinte veces intentando descubrir qué quería decir la otra persona, probablemente te identifiques con este libro. Me ha ayudado a cuestionar algunas interpretaciones que daba por ciertas sin tener pruebas. Es fácil de leer y va bastante al grano.
De esos libros a los que vuelves
Lo leí de una sentada en varios ratos y después volví a algunos ejercicios. Me gusta que puedas consultar una técnica concreta cuando notas que estás entrando otra vez en el bucle. No hace falta hacerlo todo perfecto: esa es probablemente la idea que más me llevo.
¿Cómo recibo el libro?
Nada más completar el pago te llega un correo con el enlace de descarga. También lo verás en la página de confirmación del pedido.
¿Cuánto tiempo necesito cada día?
Unos diez minutos: una escena, una idea explicada sin jerga y un ejercicio.
¿Y si un día no lo hago?
No pasa nada: retomas donde lo dejaste. Levantarte cuando recaes forma parte del plan.
¿En qué formato viene?
En PDF (79 páginas, para leer en pantalla o imprimir) y en EPUB, para el móvil, la tableta o un lector electrónico.
¿Sustituye a ir al psicólogo?
No. Son guías prácticas de desarrollo personal. No son un tratamiento ni sustituyen a un psicólogo o a un médico. Si lo estás pasando mal, pide ayuda a un profesional.